
La política de superávit fiscal impulsada por la Casa Rosada generó un cambio en las gestiones de créditos impulsadas por las entidades bancarias. En los últimos años, los bancos optaban por prestar dinero al Estado en lugar de los privados, ya que brindaban una tasa libre de riesgos y superior a las que podían obtener si financiaban al sector privado.
Pero con un Estado que comenzó a reducir su estructura, su necesidad de financiamiento también comenzó a ser menor. Ante este escenario, los bancos empezaron a mirar su rentabilidad y entonces apuntaron a engrosar la cantidad de préstamos al sector privado.
La Bolsa de Cereales de Córdoba (Bccba) puso números a esta situación y midió la participación del sector agropecuario al momento de buscar financiación. Según la entidad, los préstamos al sector privado en Argentina representan el 9% del PBI, que se posiciona como el valor más bajo en América del Sur, por debajo de los máximos registrados en 2013, cuando estas financiaciones representaban un 12,3% del PBI.
A nivel país, el año pasado se movilizaron $10.791 millones en créditos para agricultura, ganadería, forestal y que significó el 16% del dinero prestado a nivel nacional.
Como dato a tener en cuenta, la Bccba calculó que en abril del año pasado, esta cifra representaba un 4% del PBI, pero desde ese mes comenzaron a encadenarse subas y en febrero de este año, la participación subió a un 7,5%. De este modo, se acumularon diez meses consecutivos de crecimiento sostenido.
A pesar de que todas las provincias son receptoras de préstamos, el 80% del dinero concedido se divide en cuatro zonas, Capital Federal tiene el 25%, seguido por la provincia de Buenos Aires con el 24% de participación en el total, en tercer lugar, se posiciona Córdoba con el 17% y en cuarto lugar Santa Fe con el 13% del dinero prestado.
A nivel intraprovincial y tomando como base el dinero prestado por cada provincia para el agro durante 2024, La Pampa es la que más dinero destinó a dicha actividad con el 32,2% de participación según el total provincial. En segundo puesto, Córdoba se posicionó con el 25,4%, seguido por Entre Ríos con 23% y Chaco con 22,8%.
En el sector de elaboración de productos alimenticios y bebidas, Misiones destinó el 23% de su capacidad crediticia, configurándose por lejos como la principal provincia que destina recursos económicos a esta actividad, seguida por Río Negro que destina el 12% del dinero y Tucumán y Mendoza con el 11% cada una.