
Néstor Fabián Nieto (46) mató su mujer y madre de sus cuatros hijos en la casa que compartían en la ciudad de Río Tercero, provincia de Córdoba. Fue uno de los crímenes más horrendos en la ciudad. “Pido perdón a Silvia y a mis hijos”, dijo antes de escuchar la condena.
Nieto, que estaba detenido desde octubre de 2023, fue condenado a prisión perpetua por un jurado popular. Su defensor, Ariel Merlini, pidió que su cliente sea declarado inimputable por un supuesto retraso mental pero el Tribunal no coincidió con el diagnóstico.
A lo largo del juicio, el defensor planteó que el femicida padecía una presunta deficiencia mental, pero las otras partes actoras del juicio advirtieron que era inexistente toda documentación o prueba en ese sentido, según publicó el diario La Voz.
El fallo fue por unanimidad. La Cámara del Crimen, integrada por los jueces José Argüello, Guaraña Barbero y Marcelo Ramognino, entendió que el acusado comprendía la criminalidad de sus actos.
Para el fiscal Gustavo Martin Nieto asesinó a Silvia Fría por celos: “¿Por qué la mató? Porque no estaba a las 12 del mediodía para hacerle la comida”, dijo
Nieto relató en su alegato una historia de maltrato psicológico y físico del que también fueron víctimas sus hijos. “No sólo pegaba y maltrataba a Silvia sino también a los hijos de ambos”, subrayó.
Por su parte, la abogada querellante Rocío Rodriguez, también habló en el mismo tono. Dijo que había un entorno de violencia de género, con insultos, agresiones y amenazas “todo el tiempo para Silvia”, e intolerancia a su autonomía.
“Silvia no podía salir del círculo de violencia, había una situación de dominación, de poder”, alegó.
Merlini, el defensor del acusado, insistió en que Nieto “tiene menos del 70% de su capacidad mental” y reprochó que en Tribunales, antes de que se llegue a este juicio, hizo presentaciones sobre esa presunta incapacidad mental, pero dijo que nunca le respondieron.
“Tiene retraso mental, eso debió estar en las pericias. No puede dirigir la criminalidad de sus actos. Es inimputable y lo tienen que mandar a un instituto psiquiátrico”, pidió en su alegato.
Antes de que el debate finalice, una de las hijas de la pareja, Érika Nieto dijo: “Sufrimos todos los días la muerte de Silvia”.