
Lo que debía ser una audiencia de imputación en Cipolletti terminó en un grave episodio de violencia. Isaías Veloso, un joven de 32 años acusado de agredir a dos policías, reaccionó de manera descontrolada en plena sala del tribunal: le arrojó un vaso con agua al juez y le fracturó un dedo, antes de intentar lanzar también un micrófono. Como consecuencia, se suspendió la audiencia y el magistrado ordenó su prisión preventiva por dos meses, además de una evaluación psiquiátrica para determinar su imputabilidad.
El hecho ocurrió en el edificio central del Poder Judicial de Cipolletti, donde Veloso comparecía tras haber sido detenido el sábado en la plaza principal de la ciudad. Según testigos, el hombre —presuntamente en situación de calle y con problemas de adicción— insultaba y agredía a personas que se acercaban a la catedral local.
🚨 VASO DE AGUA AL JUEZ: "MAS VALE, PUT..."
— Vía Szeta (@mauroszeta) April 1, 2025
- Un preso le tiró un vaso de agua al juez durante una audiencia en los tribunales
- Le fracturó el dedo al magistrado y lo insultó antes de que se lo vuelvan a llevar al calabozo
📍 Cipolleti pic.twitter.com/kxJFVhIY96
Cerca de las 13:30, el encargado de la residencia parroquial llamó al 911 para solicitar asistencia, ya que Veloso se encontraba en un estado de gran alteración. Al llegar, los agentes de la Policía de Río Negro intentaron calmarlo, pero el joven reaccionó con violencia: atacó a golpes de puño a dos oficiales. Uno sufrió una lesión leve en la mejilla, mientras que el otro terminó con un esguince en el dedo pulgar de la mano derecha.
Tras ser reducido y esposado, Veloso pasó la noche en la comisaría y fue trasladado el domingo al tribunal para la formulación de cargos. Sin embargo, lejos de calmarse, protagonizó una escena aún más violenta.
Según reportó Diario La Mañana de Neuquén, durante la audiencia insultó a su defensora oficial y luego arremetió contra el fiscal adjunto. La tensión escaló cuando, fuera de sí, arrojó un vaso con agua al juez de garantías, impactándolo en una mano y provocándole la fractura de un dedo.
Lejos de detenerse, Veloso intentó lanzar también el micrófono antes de ser reducido nuevamente. Ante este comportamiento, el magistrado ordenó suspender la audiencia, que se reanudó el lunes sin la presencia del acusado.
Dada la gravedad de los hechos, el juez dispuso dos meses de prisión preventiva, argumentando riesgo de fuga. Además, ordenó la realización de estudios psiquiátricos para determinar si Veloso es imputable, como solicitó su defensora.