
La relación entre la Embajada del Reino Unido en Argentina y el partido gobernante La Libertad Avanza atraviesa una etapa de fuerte tensión. Según pudo saber en exclusiva News Digitales, los intentos diplomáticos por mantener reuniones están estancados debido a una exigencia recurrente de los funcionarios argentinos: hablar sobre la Cuestión Malvinas. Desde la embajada británica, sin embargo, no hay voluntad de abrir ese capítulo.
Este rechazo por parte del Reino Unido ha provocado un creciente malestar dentro del oficialismo, que responde cortando los canales de diálogo. "Si no se puede hablar de Malvinas, no se habla de nada", es la postura que gana fuerza entre varios referentes del gobierno.
Pero la tensión no es solo internacional. Dentro del propio espacio libertario también hay divisiones profundas. Un sector de "libertarios de línea recta" rechaza de plano cualquier tipo de contacto con diplomáticos británicos, y acusa de "cipayos" a quienes intentan mantener un canal de comunicación. Esta postura radical pone a prueba la cohesión interna del partido.
El presidente Javier Milei, por su parte, ha dejado frases este 2 de abril que aumentan la ambigüedad sobre la posición oficial al afirmar que "Ojalá los isleños quieran ser argentinos", ignorando que, según la Constitución Nacional, los habitantes de las Islas Malvinas ya forman parte del territorio argentino.
Mientras tanto, la relación bilateral queda congelada y marcada por la desconfianza mutua. El conflicto por la soberanía de las islas vuelve a escalar como punto sensible en la agenda externa del gobierno, y la falta de una estrategia diplomática clara alimenta el desconcierto.
Asimismo, conociendo la política exterior argentina, que últimamente tiende a alinearse con las decisiones de Estados Unidos, no sería extraño que esta postura también tenga un componente ideológico. No hay que olvidar que Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, es de izquierda, y que ha tenido tensiones con Donald Trump por el trato que se le dio a Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania en la Casa Blanca.