
por Nicolás Poggi
Mientras la política bonaerense deshoja la margarita a la espera de que Axel Kicillof confirme el calendario electoral (aún sin definirse), un sector del radicalismo de esa provincia hace votos para que Javier Milei “abra las puertas” a un acuerdo con La Libertad Avanza (LLA) en el distrito más populoso de Argentina.
Pero estos viejos radicales, disidentes de la conducción partidaria de Miguel Fernández, chocan con la indiferencia –cuando no el rechazo plano– de la cúpula libertaria bonaerense, que por el momento no está interesada en sellar alianzas programáticas o de partidos sino que busca directamente sumar candidatos a sus filas.
El armador libertario Sebastián Pareja, encargado de confeccionar las listas en las distintas secciones bonaerenses, lo dijo clarito: "No estamos haciendo un acuerdo PRO-LLA, estamos haciendo un acuerdo dirigente por dirigente”. Lo mismo le cabe a los radicales.
Según pudo saber ND, este sector disidente del radicalismo, referenciado en el interior del distrito, apuesta a poblar las listas de LLA para la Legislatura y los Concejos Deliberantes, pero hasta el momento no encuentra otra reacción que la indefinición del campamento libertario. A pesar de mostrar músculo con actos multitudinarios como el que la agrupación Vecinos Unidos hizo en febrero pasado en Pilar.
La lapicera para sellar esos acuerdos la tiene Pareja, que a su vez delega algunas conversaciones en referentes distritales, y nadie más. Por eso estos radicales, que como buenos exponentes del pragmatismo supieron estar con Sergio Massa en el Frente Renovador y con María Eugenia Vidal en Cambiemos, apuntan a convencerlo de la necesidad de sumarlo a las filas violetas.
¿Qué ofrecen? Conducta partidaria y gestión. Y más en momentos en que la convivencia en el mundo libertario cruje por los reveses en el Congreso y los errores no forzados del propio Presidente. “Desde el tuit de las criptomonedas, empezaron a entrar todas”, se sinceró ante este medio uno de esos caciques radicales que quieren ofrecerle ayuda a Milei.
Se creen necesarios porque la interna libertaria se cocina a cielo abierto y muchos legisladores y concejales que ingresaron por LLA terminan armando sus propios monobloques, lo que produce una diáspora legislativa que afecta la performance en los municipios.
Mientras esperan definiciones sobre las PASO del distrito -una cuestión que se resolverá en otra interna, la peronista-, estos rebeldes de la UCR trabajan para ser parte de LLA con el objetivo de hacer número en los recintos legislativos y discutir por el poder en 2027. La tendrán difícil.