05/04/2025 - Edición Nº788

Agro

Comercio exterior

Un respiro para el campo: los aranceles de Trump no apuntan hacia la agroindustria

04/04/2025 | Un informe elaborado por la Fundación INAI consideró que las medidas de la Casa Blanca están más enfocadas en sectores como acero, aluminio, aluminio y automotriz, entre otros



El miércoles 2 de abril es una fecha que marcará un antes y un después en el comercio internacional. Ese día, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pateó el tablero y anunció un nuevo esquema de aranceles para las exportaciones a ese país. Se trata de una notoria escalada en la guerra comercial que la Casa Blanca reactivó tras la llegada del republicano a la presidencia, que generó una fuerte incertidumbre en todo el mundo., 

En los papeles, este nuevo esquema castiga con mayor fuerza a los principales contendientes de Norteamérica en el plano comercial, como China, Japón y la Unión Europea, entre otros. Trump anunció una escala de aranceles con un piso de 10% hasta 46%, que obligará a replantear las estrategias comerciales de todos los países involucrados 

Tras el estupor inicial, los gobiernos empezarán a delinear estrategias. Algunos países -como el caso de Argentina- apelarán a instancias de negociación con el presidente Trump, para no disminuir el ingreso de divisas y revertir el impacto del arancel de 10% que tocó en suerte. 

Pero las economías con mayor espalda -las más perjudicadas con las medidas de Washington- no se quedarán atrás y prepararán una contraofensiva. 

En este escenario, el eslabón agroindustrial argentino está en plena evaluación de daños. Si bien las ventas a Estados Unidos representan unos U$S 2.100 millones anuales -sobre despachos totales del agro por algo más de U$S 40.000 millones cada año- no es un número menor y las reservas del Gobierno nacional necesitan hasta el último dólar. 

Un informe de la Fundación INAI, redactado por Juliana Inda y Maximiliano Moreno, llevó algo de tranquilidad al campo argentino, en medio de las turbulencias que llegan desde suelo estadounidense. 

 

¿MEDIDAS CON BAJO IMPACTO PARA EL AGRO?

 

“El sector agroindustrial no parece estar en el centro de la escena”; señalaron. Este dato no es menor, porque Trump puso la mira en sectores como el acero, aluminio, aluminio, automotriz, medicamentos, cobre y semiconductores. Un ejemplo de esta afirmación se pudo ver durante el discurso de Trump: en medio del anuncio, cedió la palabra a un operario de una fábrica automotriz de la ciudad de Detroit

En el informe, quedaron bien delimitados cuales serán los posibles escenarios en el corto y mediano plazo. Mientras que China buscará consolidarse como contrapeso de poder a Estados Unidos, en el ámbito del Mercosur Argentina acelerará sus planteos de negociar un acuerdo comercial con los norteamericanos, para evitar pagar estos nuevos aranceles.

La agroindustria nacional puede respirar aliviada: no es un interés prioritario para la Casa Blanca, en materia de aranceles. “Argentina no es claramente el principal foco de preocupación de Estados Unidos”; expicaron Inda y Moreno. Y más allá de la salvedad puntual que representó el superávit comercial con Norteamérica, el historial muestra un gran déficit con Estados Unidos. Además, dentro de su ranking de importadores, siempre ocupó un lugar secundario,  alrededor del puesto 45 según el informe de INAI. 

En promedio, las exportaciones de productos agroindustriales argentinos a Estados Unidos  cada año se ubican en torno a los U$S 2.100 millones. “Si bien este valor es importante, se relativiza si tenemos en cuenta que somos el 24° abastecedor de esta clase de productos en el mercado de EE.UU, dando cuenta de sólo el 0,8% del total importado”; calcularon. 

Aunque aún es temprano para medir el impacto total de las nuevas medidas arancelarias anunciadas por Estados Unidos, el trabajo de la Fundación INAI sostuvo que ya es posible visualizar algunas conclusiones preliminares sobre su efecto en las exportaciones del complejo agroindustrial argentino.

Una de las consecuencias más visibles de estas medidas es el fortalecimiento de la posición comercial de México y Canadá en el mercado agroindustrial de Estados Unidos. Ambos países, que actualmente controlan casi el 45% de las importaciones del rubro a ese destino, están exentos de las medidas.

Esta situación podría acentuar su ventaja competitiva frente a Argentina, sobre todo en productos como carne bovina y limones, donde la competencia es directa. “Sin embargo, lo inestable de la relación con Estados Unidos de ninguna manera nos permite descartar que en el futuro cercano, sean sujetos de otro tipo de medida restrictiva”, afirmaron.

Pero hay otra cara de la moneda. La situación de Argentina es favorable en comparación con competidores fuera de la región, como los casos de la Unión Europea y Sudáfrica, que enfrentan altos aranceles. En este escenario, existen oportunidades destacadas para el comercio con los norteamericanos, en rubros como vinos, aceite de oliva y azúcar.