por Fede Carestia
Durante la presentación anual de Amazon para anunciantes en Nueva York, Michael B. Jordan confirmó oficialmente el desarrollo de Delphi, una serie que servirá como spin-off de las sagas de Rocky y Creed. Jordan no solo ha liderado las últimas entregas cinematográficas como actor y director, sino que ahora asume un rol central como productor ejecutivo para expandir la mitología creada por Sylvester Stallone hace medio siglo.
La serie se centrará en la Academia de Boxeo Delphi, un escenario emblemático para los seguidores de la franquicia situado en Los Ángeles. Este gimnasio, fundado originalmente por Tony "Duke" Evers (el legendario entrenador de Apollo Creed) y actualmente dirigido por su hijo en las películas de Creed, funcionará como el núcleo de la historia. El enfoque será un drama juvenil que seguirá a una nueva generación de boxeadores que buscan hacerse un nombre bajo la sombra de las leyendas.

El proyecto cuenta con una muestra de confianza inusual por parte de Prime Video, ya que, según los reportes, la plataforma ya habría renovado la serie para una segunda temporada incluso antes de que las cámaras comiencen a rodar. Durante el evento en el Teatro Beacon, Jordan recordó con emoción el momento en que Ryan Coogler le propuso por primera vez interpretar al hijo de Apollo, destacando que este nuevo proyecto es una evolución natural de ese viaje. De hecho, Coogler también está involucrado en el desarrollo creativo de la serie, manteniendo el equipo que revitalizó la franquicia en 2015.
La producción está mucho más avanzada de lo que se preveía, con una fecha de inicio de rodaje fijada para el próximo 18 de mayo en Los Ángeles. Al frente del equipo creativo se encuentra Marco Ramirez, quien asumirá el cargo de showrunner y productor ejecutivo. Ramirez aporta una valiosa experiencia en dramas intensos y de combate, habiendo trabajado previamente La Máquina, Daredevil y The Defenders.

Esta expansión televisiva llega tras el sólido éxito financiero de la trilogía de Creed, que ha superado los 660 millones de dólares en la taquilla mundial. La tercera entrega, dirigida por el propio Jordan, demostró que la marca tiene la fuerza suficiente para prosperar de forma independiente, abriendo la puerta a un universo cinematográfico y televisivo más amplio. Delphi representa la prueba de fuego para este concepto, utilizando el gimnasio como un "personaje legado" que conecta el pasado glorioso de la saga con el futuro de los nuevos talentos del ring.