16/06/2026 - Edición Nº1225

Política

Charla sin filtro

Diego Recalde defendió el ajuste libertario y cargó contra la “casta estatal”

22/05/2026 | Diego Recalde habló sobre capitalismo, política, Javier Milei, la crisis del Estado, la pauta oficial y hasta su divorcio.



“Me defino como un autor. El formato es una excusa”. Así arrancó Diego Recalde una extensa entrevista en El Living de News Digitales en la que mezcló filosofía política, liberalismo, experiencias personales y una fuerte defensa del gobierno de Javier Milei. A lo largo de la charla, el escritor aseguró que su objetivo es “escaparle al lugar común” y tratar de decir “algo no dicho”.

Uno de los momentos más fuertes llegó cuando planteó que “el gran explotador es el Estado”. Según explicó, el sector privado sostiene con impuestos a una estructura estatal que luego acusa al empresario de ser el responsable de la explotación. “El explotado es el empresario y el sector privado”, sostuvo, al tiempo que comparó el funcionamiento estatal con una lógica “monárquica”.

“Milei es el primer presidente antifascista”

Recalde defendió con firmeza el proyecto político de Milei, en ese sentido, destacó la Ley Bases como una herramienta destinada a reducir el tamaño del Estado y eliminar organismos que, según su visión, funcionan como mecanismos de control social.

“Si elimino el Ministerio de la Mujer dejo de controlar a la mujer; si elimino el Ministerio de Cultura dejo de controlar la cultura”, afirmó. Bajo esa lógica, definió al presidente libertario como “el primer presidente antifascista de la historia”.

El panelista también reivindicó el capitalismo y aseguró que la burguesía fue “la gran revolucionaria” de la humanidad porque permitió generar movilidad social y crecimiento económico. “Hoy un pibe de la villa vive mejor que un rey medieval”, afirmó, mencionando el acceso a tecnología, medicina e información.

La pauta, la culpa y las contradicciones

Durante la entrevista, Recalde admitió sentir contradicciones por trabajar en medios que reciben pauta estatal mientras cuestiona la intervención del Estado en la economía. “Siento culpa”, reconoció. “No puedo decirle a otro que no viva de algo ligado al Estado si yo trabajo en canales que reciben pauta”.

También habló sobre corrupción, financiamiento político y el rol del Poder Judicial. Aseguró que gran parte de la política argentina gira alrededor de “cajas” económicas y sostuvo que el sistema estatal argentino “es parasitario, deficitario y corrupto”.

Aun así, defendió la posibilidad de debatir con quienes piensan distinto y destacó la importancia de poder expresarse libremente en televisión. “Lo importante es discutir y bancarse los datos”, señaló.

La charla también tuvo un costado íntimo. Recalde contó detalles de su separación y reconoció que su intensidad y obsesión por el trabajo terminaron afectando su vida familiar. “Mi mujer me dejó porque soy un adicto al laburo”, confesó.

Según explicó, vive todo de manera apasionada y le cuesta desconectarse incluso en momentos personales. “Estoy todo el tiempo trabajando para llenar el vacío”, admitió. También aseguró que no puede cambiar su personalidad porque siente que su vocación está ligada a producir, escribir y debatir permanentemente.

En el cierre, el escritor volvió a defender las ideas libertarias y aseguró que Argentina está exportando una nueva revolución política al mundo. “Borges exportó una revolución literaria y Milei está exportando una revolución política”, concluyó.

Diego Recalde se convirtió en uno de los personajes más ruidosos de la televisión actual. Aunque tiene trayectoria en el cine independiente, hoy se destaca principalmente en los medios como un ferviente defensor de Javier Milei y sus políticas económicas. En sus intervenciones en la pantalla, más que debatir, suele confrontar de manera directa con las posturas tradicionales, cuestionando fuertemente el empleo estatal y las estructuras vinculadas al gasto público.

Recalde construyó un perfil basado en la provocación constante y en un marcado antieperonismo. Con ese estilo, suele dejar frases llamativas en la televisión, como su reciente propuesta de integrar o "fusionar" a la Argentina con Estados Unidos. El cineasta se ha convertido en un showman mediático que utiliza la provocación para instalarse en el centro del debate político.

“Me defino como un autor. El formato es una excusa”. Así arrancó Diego Recalde una entrevista donde repasó su visión política, el apoyo al gobierno de Javier Milei y algunas experiencias personales. El escritor afirmó que su objetivo es “escaparle al lugar común” y tratar de decir “algo no dicho”.

Uno de los puntos centrales de su discurso fue su crítica al rol del Estado: “El gran explotador es el Estado”. Según su argumento, el sector privado sostiene con impuestos una estructura estatal que luego acusa al empresario de ser el responsable de la explotación. “El explotado es el empresario y el sector privado”, sostuvo, y comparó el funcionamiento estatal con una lógica “monárquica”.

Recalde apoyó el proyecto oficialista y aseguró que la diferencia del mandatario con el resto de la dirigencia es que, según su interpretación de las reformas, “vino a quitarse poder”. Vinculó esta idea a la Ley Bases, que define como una herramienta para reducir el tamaño del Estado y eliminar organismos que considera mecanismos de control social.

“Si elimino el Ministerio de la Mujer dejo de controlar a la mujer; si elimino el Ministerio de Cultura dejo de controlar la cultura”, afirmó. A partir de ese análisis, calificó al libertario como “el primer presidente antifascista de la historia”. También reivindicó el capitalismo y la movilidad social: “La burguesía fue la gran revolucionaria de la humanidad”.

Para ejemplificar el acceso actual a la tecnología, la medicina y la información, lanzó una frase llamativa: “Hoy un pibe de la villa vive mejor que un rey medieval”. Recalde se refirió a las tensiones que le genera trabajar en medios que reciben pauta oficial mientras cuestiona la intervención estatal en la economía. “Siento culpa”, reconoció. “No puedo decirle a otro que no viva de algo ligado al Estado si yo trabajo en canales que reciben pauta”, agregó.

Al hablar sobre corrupción y financiamiento político, sostuvo que el sistema estatal argentino “es parasitario, deficitario y corrupto”. Sin embargo, defendió la necesidad de cruzarse con posiciones diferentes en la televisión: “Lo importante es discutir y bancarse los datos”. La entrevista derivó en su vida privada al hablar de su separación y su obsesión por el trabajo. “Mi mujer me dejó porque soy un adicto al laburo”.

Explicó que vive su rutina de manera apasionada y que le cuesta desconectarse. “Estoy todo el tiempo trabajando para llenar el vacío”, admitió, señalando que su vocación está ligada a producir, escribir y debatir permanentemente. Para cerrar, insistió en el impacto global de las ideas del oficialismo: “Argentina está exportando una nueva revolución política al mundo”.

Y concluyó con una comparación audaz: “Borges exportó una revolución literaria y Milei está exportando una revolución política”.

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